Archivos Mensuales: marzo 2015

La ecología interesa. Reflexiones de la campaña en Andalucía

Durante más de una semana, desde Getafe a Almonte, pasando por Cartagena, Jaen, Motril, Córdoba, Mijas y Rota he hablado principalmente de economía, ecología y buen vivir. Con diferentes matices, enfoques, nivel de detalle y propuestas concretas, pero siempre con el foco puesto en la necesidad de transformar el modelo, el respeto a los límites del Planeta, los derechos de las personas y la necesaria contribución personal al proceso.

En este periplo, he tenido la oportunidad de trasmitir este mensaje tan EQUO a un público desconocedor de la ecología política, ni siquiera afin o interesado en las propuestas verdes. Personas que van a escuchar a Monedero, que quieren saber como los de abajo van a vencer a los de arriba, que quieren oir sobre el poder de la gente corriente, y en medio del fervor del “sí se puede” llega alguien que les dice: “Yo vengo a hablar de ecología”. Y resulta que funciona.

El silencio, la expectación, los asentimientos, los aplausos y sobre todo los comentarios tras las intervenciones me dicen que la ecología interesa, que el mensaje se entiende y que se ve necesaria e imprescindible en el cambio. Y esto es muy significativo, ya que contradice al menos en parte, algunas de las autolimitaciones y justificaciones que solemos invocar tratando de justificar la escasa penetración de nuestro mensaje en la opinión pública.

Creo que hay que empezar a ver los espacios de confluencia o de colaboración política, o como queramos llamar al trabajo conjunto con otros partidos y colectivos, como una ventana de oportunidad para hablar de nosotras y de nuestras propuestas. Si de algo ha servido la campaña andaluza ha sido para que cientos, si no miles de personas que jamás hubieran asistido a un acto de EQUO, hayan oido lo que proponemos para mejorar sus vidas. Y esto desde luego, ha sido gracias al esfuerzo de nuestras candidatas que se han recorrido los pueblos de sus respectivas provincias para asegurar la visibilidad de EQUO en los diferentes actos de campaña.

El impacto y el rendimiento de esto es obviamente difícil de medir objetivamente, pero para mí, llegar a gente a la que no solemos llegar, es una pieza importante de este rompecabezas que intentamos resolver día a día, ese de cómo hacemos llegar nuestro mensaje.

Llamadme ilusa si queréis, pero yo regalo ilusión. De la que me ha generado esta parte de mi experiencia en Andalucía. Para muestra un botón: Al salir del cierre de campaña de Dos Hermanas, se acercan dos mujeres a saludarme, habían estado en el acto de Mijas (el video que comparto) y una de ellas me dice con una palmada en la espalda: “Ojalá te sigan dejando hablar de ecología

Y si no nos dejan, habrá que hacerse hueco igual. ¿A que es para ilusionarse?

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8M: Mayor participación política

Artículo publicado en El Diario de Córdoba (04/03/2015)

Como todos los años por estas fechas los medios se llenan de artículos y reportajes sobre la mujer y su situación en el mundo. Existe una marea informativa que pone excepcionalmente los derechos de las mujeres en todas las portadas.

A punto de comenzar la campaña electoral en Andalucía, nos parece más que relevante aprovechar este hueco que los medios nos dejan a las mujeres para poner sobre la mesa el problema. Sí, porque, lo queramos ver o no, la menor participación política de las mujeres es un problema de democracia y de igualdad.

Siendo la mitad de la población, en un contexto donde la educación y los valores sociales fueran igualitarios, por pura estadística los partidos políticos, los ministerios, el congreso, los sindicatos y los movimientos sociales deberían estar mucho más equilibrados en cuanto a número de hombres y mujeres. Y no lo están, no solo en el número, sino también y más escandalosamente en los puestos de responsabilidad y poder. Se ha hablado mucho de la ausencia de mujeres en el Gobierno de Grecia, pero ¿y aquí? ¿Podemos afirmar que seamos un ejemplo de igualdad en cuanto a la participación política de las mujeres? No lo creo.

Se ha escrito mucho sobre las razones de la menor presencia de las mujeres en política, desde el estereotipo del “menor interés de las mujeres por las cuestiones públicas” o el eterno lastre de las mujeres para conquistar el espacio público: “la conciliación”. No es una cuestión baladí y por ello debemos recordar por qué es importante fomentar y asegurar una participación de la mujer en la política institucional.

Mientras el porcentaje de participación de la mujer no se aproxime a su peso porcentual en el total de la población (¡51%!) habrá que seguir hablando de barreras y desigualdad. Si realmente queremos una nueva cultura política, hay que poner los medios necesarios para eliminar obstáculos y facilitar esa participación.

A día de hoy, la principal vía de acceso a la política son los partidos políticos. Por este motivo, son los propios partidos los que tienen la responsabilidad y el deber de trabajar para facilitar la presencia de las mujeres en sus filas, no sólo en número sino también en visibilidad, responsabilidad y liderazgo. La paridad en los órganos de gestión y dirección sigue siendo una excepción en nuestro sistema político, y solo EQUO funciona con una doble portavocía paritaria.

El próximo día 22 Andalucía votará su Parlamento y con él, la Presidencia de la Junta. De los principales partidos con representación parlamentaria o posibilidades de obtenerla sólo hay dos mujeres candidatas: Susana Díaz (PSOE) y Teresa Rodríguez (Podemos). Y de estos mismos grupos, solo IU y Podemos presentan el mismo número de cabeza de lista mujeres que hombres.

En una sociedad donde las mujeres parten de una desigualdad tan clara en tantos ámbitos de la vida, lo raro sería que precisamente fueran iguales en el acceso al poder desde el que poder revertir esta situación. Si hablamos de derechos e igualdad de las mujeres, hemos de hacerlo también desde el derecho a participar y contribuir desde la política institucional. En plena campaña electoral, reivindicamos mayor participación política de las mujeres. Porque la menor presencia en número y cargos de responsabilidad no es fruto del azar o de la menor preparación, sino otra manifestación de la desigualdad que las mujeres sufrimos por el mero hecho de serlo.

* Coportavoz federal de EQUO. Firma también este artículo Carmen Molina, coportavoz de EQUO Andalucía y candidata de Podemos por Málaga